Un técnico agropecuario y un agente de desarrollo: La diferencia
La visita que no cambió nada… y la que lo cambió todo
Dos técnicos
visitaron la misma comunidad rural, con el mismo objetivo: mejorar la
producción de una pequeña finca.
El primero
llegó con conocimiento, experiencia y buenas intenciones.
Reunió a los productores, explicó nuevas técnicas, habló de mejores prácticas,
respondió preguntas… y se fue satisfecho.
Había
comunicado bien.
Había sido claro.
Había sido correcto.
Pero semanas
después… nada cambió.
El segundo
técnico llegó días más tarde.
No empezó hablando.
Empezó
preguntando.
Se sentó con
los productores, escuchó sus preocupaciones, entendió sus miedos, sus
limitaciones, sus experiencias pasadas.
Descubrió
que no era falta de conocimiento…
era falta de confianza.
Era miedo a perder lo poco que tenían.
Entonces
habló, sí… pero diferente.
No solo
explicó técnicas.
Construyó sentido.
Conectó las soluciones con la realidad de ellos.
Involucró a la comunidad en cada decisión.
No impuso
cambios…
los construyó con ellos.
Meses
después, la diferencia era evidente.
No porque
uno supiera más que el otro,
sino porque uno comunicó para informar,
y el otro comunicó para transformar.
Esa es la diferencia.
La
comunicación común transmite ideas.
La comunicación para el desarrollo transforma personas…
y cuando las personas cambian,
la realidad cambia con ellas.
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