DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
NÚCLEO ESENCIAL (lo que sostiene todo)
- La verdad
no es solo algo que se conoce: es algo que se vive.
- La verdad
no se impone: llama.
- La
conciencia se expande en relación, no en aislamiento.
- Nadie
retorna solo: nos acompañamos.
- El
servicio amoroso es el camino más seguro hacia la verdad vivida.
- El grupo
no existe para “tener razón”, sino para ser templo.
Esto es muy
fuerte. Ahora lo hacemos habitable.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
(Para la creación y vida de micro-grupos)
1. Sobre la verdad
Creemos que en
la verdad vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
La verdad no es únicamente una idea que se aprende, sino una realidad viva que
se experimenta.
No afirmamos
que “poseemos” la verdad; afirmamos que somos alcanzados por ella cuando la
buscamos con sinceridad.
La verdad no se esconde: está a la puerta y llama. Nuestro ejercicio es abrirle.
2. Sobre la conciencia
Entendemos la
conciencia como algo que se expande en la medida en que vivimos fielmente la
verdad que ya conocemos.
No podemos acceder a verdades más profundas si no honramos las que ya han
llegado a nuestra vida.
La expansión de
la conciencia no es acumulación de ideas, sino transformación interior.
La verdad que aún no conocemos solo puede entrar cuando nuestra vida se
convierte en un espacio habitable para ella.
3. Sobre el grupo
Creemos que una sola persona, aislada, tiene grandes
dificultades para sostener este camino.
Así como un carbón no hace fuego, la conciencia no se expande sin comunidad.
Por eso
formamos micro-grupos:
espacios pequeños, humanos y cercanos, donde nos ayudamos unos a otros a vivir
la verdad que conocemos.
No nos reunimos
para juzgarnos, competir ni exhibir superioridad espiritual, sino para acompañarnos.
4. Sobre el acompañamiento
Nos reconocemos
como hijos pródigos en tránsito de retorno.
Nadie está “llegado”; todos estamos en camino.
Acompañar
significa:
- Escuchar
sin imponer
- Sostener
sin controlar
- Caminar
junto al otro sin reemplazar su responsabilidad
Nos ayudamos
unos a otros a regresar, sabiendo que la casa del Padre es la verdad y la
vida.
5. Sobre la experiencia vital
Creemos que no
hay otro camino para conocer la verdad que llevarla al nivel de la experiencia
vital.
La verdad que no se vive, se vuelve estéril.
Nuestro
ejercicio es permitir que la verdad se manifieste en nosotros, no solo
en nuestras palabras, sino en:
- nuestras
decisiones
- nuestras
relaciones
- nuestra
forma de servir
Así nos
convertimos, poco a poco, en su templo.
6. Sobre el servicio
Creemos que el servicio
amoroso y desinteresado es el camino más corto, seguro, más humano y más
disfrutable hacia el retorno.
Servir no es
sacrificarse para sentirse superior,
sino salir de uno mismo para encontrarse verdaderamente.
En el servicio:
- la verdad
se encarna
- el ego se
ordena
- la
conciencia se ensancha
7. Sobre la misión
Nuestro
propósito es ejercitarnos para ser luz del mundo y sal de la tierra, no
como consigna, sino como consecuencia natural de vivir la verdad.
Por eso:
- El que
quiera puede venir y acompañar
- El que
llega es recibido tal como está
- El que
camina es invitado a invitar a otros
Invitar no es
reclutar:
es facilitar que otros hagan su propio ejercicio, así como nosotros
hacemos el nuestro.
CIERRE PEDAGÓGICO (clave para los micro-grupos)
Este grupo no
promete certezas absolutas.
Promete camino, compañía y ejercicio.
No buscamos
convencer, sino transformarnos.
No buscamos tener la verdad, sino dejarnos habitar por ella.
Si esto
resuena, el grupo ya existe.
Solo hay que encender el primer carbón… y acercarlo a otro.
Comentarios
Publicar un comentario