Mensaje a mis compañeros del Departamento de Comunicación e Información para el Desarrollo Rural (CIDER)
Mensaje a mis compañeros del Departamento de
Comunicación e Información para el Desarrollo Rural (CIDER)
Estimados
compañeros:
Desde lo más
profundo de mi preocupación, me dirijo a ustedes con el corazón en la mano y la
convicción de que, como equipo, aún tenemos la oportunidad de salvar el
propósito y el legado de nuestro departamento. Después de 24 años en este
espacio, puedo decir con certeza que el CIDER ha sido una de las
herramientas más valiosas para promover el desarrollo rural a través de la
comunicación. Sin embargo, también soy consciente de que no hemos logrado
comunicar —ni hacia dentro ni hacia afuera— la verdadera trascendencia de
nuestra misión.
Es alarmante
pensar que un departamento tan esencial para el futuro de la agricultura y
la producción de alimentos esté en riesgo de desaparecer. Y lo que es más
grave aún: que, a pesar de nuestras capacidades individuales, no hayamos sido
capaces de unirnos como equipo para enfrentar esta crisis y asegurar su
permanencia.
¿Qué necesitamos hacer?
Necesitamos una transformación urgente, no solo del departamento, sino de
nuestra forma de actuar y pensar como sus integrantes. Si nosotros mismos no
entendemos ni valoramos nuestra misión, difícilmente podremos defenderla.
Debemos encontrar un propósito común, desarrollar nuestras habilidades, y
demostrar, con acciones concretas, que el CIDER puede marcar la diferencia en
el desarrollo rural.
Un llamado a la acción
Invito a
cada uno de ustedes a reflexionar sobre esta pregunta: ¿Qué podemos hacer
HOY para salvar este departamento y garantizar su impacto en el futuro?
Les propongo organizar una jornada de ideas donde podamos sentarnos como
equipo para:
- Identificar
las fortalezas del CIDER.
- Reconocer
nuestras debilidades y cómo superarlas.
- Diseñar
una estrategia que nos permita no solo sobrevivir, sino irrumpir con
fuerza para cumplir nuestra misión.
Es hora de
que dejemos de ser una "voz que clama en el desierto". El CIDER no
puede ser simplemente un espacio más dentro del Ministerio de Agricultura; debe
ser el pilar que provea las habilidades transversales necesarias para el
desarrollo rural. Si no tomamos acción, perderemos una oportunidad única
para construir un legado que trascienda en el tiempo.
Un compromiso colectivo
Les pido,
con todo el respeto y la admiración, que siento por cada uno de ustedes, que no
dejemos que este departamento siga debilitándose por la inacción. Si trabajamos
juntos, podemos superar cualquier muralla que se nos presente. Es cuestión de
voluntad, creatividad y compromiso.
Espero de
todo corazón que este mensaje no caiga en el vacío, sino que sea el inicio de
un cambio. El futuro del CIDER, y de lo que podemos aportar al desarrollo
rural, depende de lo que hagamos ahora.
Con aprecio
y esperanza,
Antonio Villar
Excelente análisis de la situación Cideriana, pero debo decirle que aunque reconozco que no hay peor esfuerzo que el que no se hace, a veces un silencio sistemático y una aparente apatía que sería totalmente alarmante para muchos de parte de usted, llamaría tanto la atención que estoy segura les llevaría a reflexionar en que están haciendo y hacía donde van si continúan con ese comportamiento. A veces la mejor forma de llamar la atención cuando ya hemos hablado mucho, es callar y dejar que las cosas pasen o que cuando la gente se de duro, aprenda a valorar.
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