Murallas que obstaculizan la gestion del agente de desarrollo rural (ADR)
Hoy,
como en tantas ocasiones, me veo en la necesidad de hacer un llamado
desesperado a todos aquellos que, de una u otra manera, tienen el potencial y
la responsabilidad de ser líderes del sector agropecuario. En nuestro país, la conceptualización
de lo que debe ser el desarrollo rural y agropecuario, que debería ser pilar
fundamental de nuestra seguridad alimentaria, se encuentra en un estado
caótico, un "mangú", por así decirlo. Cada responsable e involucrado
lo trabaja a su manera. ¿Qué debemos entender cuando hacen referencia al
mismo?
La
situación es crítica. Los debates interminables sobre el rol que deben asumir
los técnicos que trabajan con los productores rurales, la forma en que se debe
desarrollar la actividad agropecuaria y el rumbo que deben tomar las comunidades
rurales son un reflejo de la falta de claridad que impera.
Por
un lado, algunos argumentan que el técnico agropecuario debe limitarse a ser un
asistente técnico, esperando a ser llamado para brindar su servicio, sin
proactividad. Otros ven al extensionista como aquel que lleva un conocimiento
estandarizado desde los centros académicos a las comunidades rurales. Hay
quienes dicen que el uno y el otro son lo mismo. Pero el agente de desarrollo
rural, que es quien verdaderamente puede transformar la realidad, se encuentra
con obstáculos enormes. Este agente no espera ser solicitado ni lleva
soluciones empaquetadas. Su labor es
estudiar, escuchar, y junto a los productores co-crear el conocimiento
necesario para el verdadero desarrollo.
Los obstáculos que nos frenan
Sin
embargo, el camino hacia la consecución de esta misión está plagado de
dificultades. El primer obstáculo es la falta de comprensión por parte de los
superiores de estos agentes de desarrollo. Muchos no valoran la importancia de
su trabajo ni apoyan su labor adecuadamente. Unido a esto, la escasez de recursos financieros y logísticos es un problema
constante que limita cualquier esfuerzo para implementar proyectos urgentes.
Otro
gran desafío es la dispersión entre los
mismos agentes de desarrollo rural. Cada uno está enfocado en su propio
trabajo, sin un esfuerzo coordinado, sin compartir conocimientos ni
experiencias, lo que impide el avance colectivo como profesionales y seres
humanos. No implementan “La técnica de lecciones aprendidas”
Además,
enfrentamos la resistencia al cambio por
parte de algunos productores. Aunque es natural que se aferren a las
prácticas culturales que conocen, necesitamos una estrategia para lograr que
adopten nuevas técnicas y métodos que mejoren la productividad y la
sostenibilidad de modo continuo.
El gran Error: La falta de capacitación integral
No
puedo concluir este llamado sin señalar una de las fallas más graves que
enfrentamos: la formación de nuestros
técnicos se ha centrado exclusivamente en habilidades técnicas o "habilidades
duras". Sabemos cómo sembrar, cómo combatir plagas, cómo fertilizar.
Pero no se nos enseña algo fundamental: cómo relacionarnos entre nosotros, cómo
usar nuestra creatividad, cómo trabajar en equipo, cómo comunicarnos de manera
efectiva con nuestros superiores, colegas y colaboradores. La comunicación para
el desarrollo es pobre.
La capacitación y actualización del
personal sigue anclada a metodologías obsoletas, que han estado en práctica por más de 70
años. Si no renovamos este enfoque, el esfuerzo de desarrollo rural no rendirá
los frutos que tanto necesitamos. Es necesario comenzar a ejercitar el
intercambio de informaciones y reunirnos para constituirnos en “gabinetes
estratégicos” donde quiera que podamos y debamos ser escuchados para lograr
eficiencia.
Una Llamada a la Acción
Es
urgente que todos los líderes del sector agropecuario comprendan que no podemos
seguir avanzando en direcciones opuestas. Necesitamos un consenso claro y una
visión compartida. El trabajo de los agentes de desarrollo rural es crucial
para el futuro de nuestras comunidades, nuestra seguridad alimentaria y la
estabilidad de nuestro país.
Es
hora de unirnos, de romper las murallas que nos separan, y de apoyar a quienes,
en el terreno, luchan por un desarrollo verdadero y sostenible.
Comentarios
Publicar un comentario