Visión Mística De Un Pueblo
La Interconexión Universal
Es asombroso cómo vamos por la vida creyendo que
estamos separados de todos y de todo. Qué error. Cuando estudiaba el
bachillerato, aunque ya había oído mencionar la fuerza de la gravedad, me
asombré al darme cuenta de que según esta fórmula, no importa la distancia
donde estemos, cualquier cuerpo que tenga masa influye sobre otra realidad que
tenga masa, aunque esa fuerza disminuya con la distancia.
Lo asombroso es que no se trata solamente de la fuerza
de la gravedad entre un cuerpo y otro, sino que hay una serie de realidades.
Por ejemplo, la actividad eléctrica que se da en toda vida genera un campo
magnético que a su vez influye sobre otros campos magnéticos y sobre la
electricidad de otras manifestaciones de la vida. Si entendiéramos cómo influye
la actividad de una vida sobre las demás, quizás seríamos más cuidadosos en lo
que se relaciona con nuestro sentir, nuestro pensar, nuestro hablar y nuestro
actuar.
La Influencia de los Campos
Magnéticos
Cuando dos o más personas interactúan, los campos
magnéticos de unas y otras no solo se afectan, sino que se solapan y entran en
sintonía o contradicción. Para los que se creen pseudo conocedores, quiero
decirles que este conocimiento es antiguo, pero ya la ciencia habla de un tipo de
poder transferido en los seres humanos, que no es más que una manifestación del
solapamiento cuántico en la física cuántica.
La Transformación de Elementos
Estudiando química antes de estudiar ingeniería
química, conocí el fantástico fenómeno de la sal de cocina. Al unirse el cloro
y el sodio, dos elementos fuertemente venenosos, se transforman en otro
elemento, otra realidad extraordinariamente necesaria para la alimentación de
los seres humanos. Las características del sodio y las características del cloro
desaparecen en cuanto al daño que podrían ocasionar; en el caso del sodio al
tocarlo, o del cloro al absorberlo.
Me tocó dirigir una planta de gas cloro, y ahí conocí
lo terrible que es respirar este producto y sus consecuencias. Un día en la
tarde se despachó un tanque pequeño de gas cloro a un laboratorio que fabrica
químicos para el comercio. Al otro día, cuando regresé a la planta, encontré
que había más de 30 personas internadas porque el tanque había comenzado a
tener una fuga, y su control no fue posible para quienes lo transportaban. Sin
embargo, fíjense cómo el cloro ni siquiera se manifiesta cuando uno come sal en
la comida; nadie se imagina que ese elemento tan peligroso está presente.
El Poder del Corazón
Hoy día, ya se usa a nivel médico la interacción entre
niños y delfines, personas y caballos, entre otras terapias. Cuando estudiaba
estas cosas, conocí el instituto HeartMath. Quedé impactado al leer sobre los
estudios que determinan que el corazón tiene un campo magnético cinco mil veces
más fuerte que el cerebro y un campo eléctrico 60 veces más grande. Pero esto
no se queda ahí; se puede medir el campo magnético del corazón hasta 2 metros
fuera del cuerpo humano.
Actualmente, ya existe un equipo para trabajar con el
cerebro, similar al usado para los electroencefalogramas. Este aparato, llamado
magnetoencefalógrafo, permite estudiar el cerebro de una persona sin necesidad
de tocarlo, midiendo los campos magnéticos emanados desde el cerebro. Así se
puede confirmar que esos campos existen fuera de la cabeza, es decir, a
distancia de la misma.
La Unidad del Todo
El mundo es una realidad, una sola, no muchas.
Nosotros no somos más que células o partículas de esa gran realidad, y de una u
otra manera somos afectados por las demás, así como nosotros afectamos a las
demás. Solo la soberbia puede empujar a aquellos que pretenden "saber
demasiado" a ignorar la extraordinaria realidad de esta interacción entre
todo lo que existe.
El Espíritu de Cuerpo en la
Naturaleza
El asombro no deja de presentarse en mí, dejándome
maravillado ante fenómenos como el vuelo de los estorninos. Cientos de miles de
animales volando de una manera tan sincrónica que ya ha llamado la atención de
los matemáticos, quienes están intentando explicar este vuelo a través de algoritmos.
Pero simplemente no es posible una explicación tan sencilla; aquí se presenta
un fenómeno de lo que se llama el espíritu de cuerpo.
Entre estos animales y otros que se manejan de igual
manera, se establece una conexión donde al final actúan como si fuesen un solo
cuerpo con un solo espíritu. Este fenómeno es el mismo que hoy día la ciencia
estudia y que se le llama fenómeno emergente, el cual ya hemos mencionado en
otros escritos. Es maravilloso observar el comportamiento sumamente
desarrollado de una colmena de hormigas.
La Perfección de las Colonias de
Hormigas
Las colonias de hormigas tienen una organización
superior a la de cualquier conglomerado humano. Como ya hemos referido en otras
ocasiones, nada se deja al azar ni a la improvisación. Es una sociedad
prácticamente perfecta, estudiada por los sociólogos en busca de entender cómo
trasladar los efectos de su organización al nivel humano.
Llámenle como quieran, pero a nivel de organización
hablamos de espíritu de cuerpo porque se ha podido ver que cuando se juntan
elementos de la misma especie, se produce una interacción poco estudiada, pero
que empuja a manifestaciones sorprendentes de comunidad, colectividad y, muchas
veces, sinergia. De igual manera, se manifiesta en el bien de los individuos, logrando
cosas que les serían imposibles si no pertenecieran a ese colectivo que surge
de su encuentro o de su pertenencia.
Reflexión Sobre el Espíritu
Colectivo Dominicano
Es hermoso cuando un colectivo comienza a manifestar
cualidades especiales, y otro, desde fuera observándole, solo puede admirar la
manifestación de esas características que surgen en un individuo producto de la
pertenencia a un colectivo.
En un tiempo, era maravilloso sentirse dominicano. Un
pueblo que llegó, incluso, a que cierto líder latinoamericano dijera que con
200 dominicanos podía tomar el centro del imperio del área. En su himno, que
muchas veces al escucharlo las personas se identificaban de manera tal que se
les erizaba la piel, se plantea un ideario que hoy día uno piensa que si alguna
vez fue característica de este pueblo.
Nos están dispersando, nos están quitando la
posibilidad de ser un colectivo donde todos sintamos que, al pertenecer a él,
somos seres que merecemos respeto y admiración. Muchos podrán hablar, pero hay
que preguntarse cuántos de ellos están actuando de manera tal que aporten algo
a la supervivencia de esa maravilla que en un tiempo se consideraba un pueblo
no solo solidario, sino afectivo, hospitalario; un pueblo que merecía ser un
foco de luz, donde en un momento dado se expandió la cultura por toda América.
Hoy día me pregunto, ¿dónde está el espíritu de mi
patria? Siendo niño, estuve cerca de un colectivo que se planteaba una consigna
de "patria o muerte". Hoy, quienes se dicen trabajar por el país,
solo se les ve luchar para llegar al botín del Estado.
Nací en un pueblo que expresaba con orgullo la
seriedad de los pertenecientes a esa localidad. Recuerdo que, aunque no me crié
entre ellos, se decía como manifestación del orgullo local que el perteneciente
a esa localidad, a ese espacio, era "seco, sacudido y medido por buen
cajón". La idea era manifestar la seriedad garantizada de esas personas.
Qué hermoso cuando una colectividad logra que sus
miembros manifiesten condiciones de aporte significativo al colectivo y a la
generalidad social que llamamos nación, en este caso, la nación dominicana. Ya
he preguntado en otros escritos si alguien se atreve a señalarme un indicador,
una señal que me diga que todavía hay esperanza de ser de nuevo un pueblo cuyo
futuro pueda ser construido como lo que su nombre indica: un pueblo de paz, de
alegría, de solidaridad, acogedor y confiable.
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